La factura de la luz de enero puede duplicar la de mayo, y no es una impresión: en invierno se juntan cuatro cosas a la vez. Hay menos horas de luz natural, la calefacción entra en juego, el agua de red llega mucho más fría y se pasa más tiempo en casa.
Estas son las medidas que de verdad recortan la factura de invierno, ordenadas por lo que ahorran, no por lo que se repiten.
Calculadora
Calcula el consumo eléctrico de tus aparatos en kWh y euros
Elige el aparato (o escribe su potencia), cuántas horas lo usas al día y cuántos días al año. Pon el precio del kWh de tu factura para pasar los kWh a euros. Viene rellenado con un ejemplo.
Consumo al mes
0 kWh
Coste al mes
0 €
Coste al año
0 €
Cálculo con la potencia nominal: los aparatos con termostato (frigorífico, aire acondicionado, radiadores) consumen algo menos porque no funcionan a plena potencia todo el rato. Solo incluye la energía; la potencia contratada y los impuestos se pagan aparte.
Por qué sube tanto la factura en invierno
- La calefacción. Si es eléctrica, se convierte en la mitad o más de la factura. Un solo radiador de 1.500 W cinco horas al día son 135 € en una temporada.
- El agua caliente. El agua de red entra a 8-10 °C en enero frente a 18-20 °C en verano, así que el termo eléctrico tiene que trabajar mucho más para la misma ducha.
- La iluminación. Anochece a las seis. Las horas de luz encendida casi se duplican.
- Más horas en casa. Más televisión, más horno, más secadora porque la ropa no seca fuera.
Fíjate en que las dos primeras son calor. Ahí es donde está el dinero.
Empieza por lo que no cuesta nada
19-21 °C de día, 17 °C de noche
Cada grado de más encarece la calefacción alrededor de un 7 %. Pasar de 23 a 20 °C recorta más de un 20 % de la partida más grande del invierno, y con un jersey la diferencia de confort es discutible.
Por la noche, bajo las mantas, 17 °C es suficiente. Y si tu sistema tiene inercia alta —suelo radiante, acumuladores— no lo apagues: baja la consigna un par de grados.
Aprovecha el sol y ciérralo al anochecer
Sube las persianas de las ventanas al sur durante el día: la radiación solar calienta gratis. Y en cuanto se ponga el sol, baja todas las persianas y cierra las cortinas. Una persiana bajada crea una cámara de aire que reduce apreciablemente la pérdida de calor por el hueco de la ventana, que es por donde más se escapa.
Ventila diez minutos, no toda la mañana
Diez minutos con las ventanas abiertas de par en par bastan para renovar el aire de una vivienda. Dejar una ventana entreabierta dos horas no ventila mejor: enfría los muros, los muebles y el suelo, y recuperarlos cuesta horas de calefacción.
Sella por donde se escapa el calor
- Burletes en puertas y ventanas: unos euros y la intervención con mejor retorno en vivienda antigua.
- Burlete bajo la puerta de entrada y de las habitaciones que no calientas.
- Panel reflectante detrás de los radiadores pegados a muro exterior: devuelve al interior el calor que se iba a la pared.
- Alfombras en plantas bajas y suelos fríos, si no tienes suelo radiante.
Los cambios de hábito que más pesan
- Calienta solo donde estás y cierra las puertas de las habitaciones vacías. Es gratis y es lo que más reduce las horas de funcionamiento.
- Duchas más cortas. Con el agua entrando a 8 °C, cada minuto de ducha cuesta el doble que en verano. Pasar de diez a cinco minutos en una familia de cuatro son unos 45 € al año.
- Evita la secadora. Es el aparato más caro de la casa por ciclo: unos 70 € al año a tres usos por semana. Tender dentro con la ventilación adecuada es gratis.
- Aprovecha el horno. Si lo enciendes, cocina varias cosas de una vez y déjalo abierto al terminar: ese calor se queda en casa.
- Programa lavadora y lavavajillas en horas valle, incluido el fin de semana completo, si tienes discriminación horaria.
Revisa el contrato antes de que llegue el frío
Es lo que más ahorra de toda la lista y lo único que hay que hacer una sola vez:
- Comprueba la potencia contratada. Si el ICP no te ha saltado nunca, probablemente te sobra. Cada kW de más son unos 40 € al año. Pero hazlo antes del invierno: una vez cambiada, no podrás modificarla hasta pasados doce meses, y quedarte corto en enero es un problema.
- Mira si tienes discriminación horaria. Si calientas con acumuladores, termo o suelo radiante, es casi obligatoria: te permite producir el calor en horas baratas.
- Compara tarifas. Entre la mejor y la peor oferta del mercado hay 100-200 € al año, y en invierno esa diferencia se concentra.
- Solicita el bono social si cumples los requisitos: el descuento regulado suele superar cualquier oferta del mercado libre.
Y si tu calefacción es por resistencia eléctrica, la decisión de fondo está en cómo ahorrar en calefacción: cambiar a una bomba de calor divide el coste del calor entre tres.
Preguntas frecuentes
¿A qué temperatura poner la calefacción en invierno?
Entre 19 y 21 °C durante el día y 17 °C por la noche. Cada grado adicional encarece el consumo cerca de un 7 %, así que la diferencia entre 20 y 23 °C es de más del 20 % en la partida más grande del invierno.
¿Por qué me sube tanto la luz en invierno?
Por la suma de calefacción, agua caliente —el agua de red entra diez grados más fría—, más horas de iluminación y más horas en casa. Si además tu calefacción es eléctrica, esa sola partida puede superar al resto junto.
¿Es mejor apagar la calefacción al salir de casa?
Depende del sistema. Con radiadores eléctricos, apágalos al salir. Con suelo radiante o acumuladores, que tienen mucha inercia, no los apagues: baja la consigna un par de grados, porque recuperar desde frío cuesta más.
¿Conviene subir la potencia contratada en invierno?
Solo si el ICP salta de verdad. Ten en cuenta que el término de potencia se paga los doce meses, también en agosto, y que una vez modificada la distribuidora solo está obligada a aceptar otro cambio cuando pase un año. Antes prueba a escalonar los aparatos para que no arranquen a la vez.
Fuentes
- IDAE — Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía: estudios de consumo del sector residencial
- CNMC — peajes de acceso y periodos horarios de la tarifa 2.0TD
- Real Decreto 88/2026, Reglamento de suministro eléctrico (BOE)


