La iluminación supone el 9,6 % del consumo eléctrico de una vivienda española, según la última medición del IDAE (SPAHOUSEC III): unos 300 kWh al año, unos 45 € a 0,15 €/kWh. Es el consejo estrella de todas las listas de ahorro y, sin embargo, no es ni de lejos la partida más grande.
Dicho eso, es de las pocas donde una inversión de 40 € recorta el gasto un 80 % de forma permanente y sin renunciar a nada. Vamos con lo que funciona y con lo que solo suena bien.
Calculadora
Calcula el consumo eléctrico de tus aparatos en kWh y euros
Elige el aparato (o escribe su potencia), cuántas horas lo usas al día y cuántos días al año. Pon el precio del kWh de tu factura para pasar los kWh a euros. Viene rellenado con un ejemplo.
Consumo al mes
0 kWh
Coste al mes
0 €
Coste al año
0 €
Cálculo con la potencia nominal: los aparatos con termostato (frigorífico, aire acondicionado, radiadores) consumen algo menos porque no funcionan a plena potencia todo el rato. Solo incluye la energía; la potencia contratada y los impuestos se pagan aparte.
Cuánto ahorra realmente el LED
Para dar la misma luz, cada tecnología necesita una potencia muy distinta:
| Luz que da | Incandescente | Halógena | Bajo consumo | LED |
|---|---|---|---|---|
| 400 lúmenes | 40 W | 28 W | 9 W | 5 W |
| 800 lúmenes | 60 W | 42 W | 15 W | 9 W |
| 1.200 lúmenes | 100 W | 70 W | 23 W | 13 W |
Traducido a dinero: una bombilla de 60 W encendida 5 horas al día cuesta 16 € al año; el LED equivalente de 9 W, 2,50 €. Si cambias diez puntos de luz de la casa, el ahorro puede rondar los 36 € anuales y la inversión se recupera en menos de un año.
Añade un detalle que no aparece en la factura de la luz pero sí en el bolsillo: un LED dura entre 15.000 y 25.000 horas, frente a las 1.000 de una incandescente. No solo gastas menos: dejas de comprar bombillas.
Los halógenos son el objetivo prioritario
Si tienes focos halógenos empotrados en el techo de la cocina o del salón, empieza por ahí. Suelen ser muchos puntos encendidos a la vez y a bastante potencia: doce focos de 35 W son 420 W cada vez que das al interruptor, más que un frigorífico entero. Sustituirlos por LED de 5 W deja esa cifra en 60 W.
Elegir bien el LED: lúmenes y kelvin
Al comprar LED hay que dejar de pensar en vatios. Los vatios miden lo que consume; lo que importa es lo que alumbra.
- Lúmenes: la cantidad de luz. Como referencia rápida, divide entre 10 para saber a cuántos vatios de bombilla tradicional equivale: 800 lúmenes son «una de 80», más o menos.
- Kelvin: el color de la luz. 2.700-3.000 K es cálida, adecuada para salón y dormitorios; 4.000 K neutra para cocina y baño; 5.000-6.000 K fría para zonas de trabajo o garaje.
- Ángulo de apertura: importa mucho en focos. Uno estrecho concentra la luz en un punto y obliga a poner más focos para iluminar lo mismo.
- Regulable o no: un LED normal en un circuito con regulador parpadea y se estropea. Si tienes dimmer, compra LED regulable expresamente.
Un error frecuente: comprar LED de más lúmenes de los necesarios «ya que gasta poco». Iluminar de más también se paga, y encima resulta incómodo.
Más allá de la bombilla
Con toda la casa en LED, lo que queda es reducir las horas de encendido:
- Aprovecha la luz natural. Coloca la mesa de trabajo y el sillón de lectura junto a la ventana y sube las persianas del todo. Es gratis y es lo que más horas de encendido elimina.
- Pinta en tonos claros. Una pared blanca refleja mucha más luz que una oscura, y una habitación clara necesita menos puntos encendidos para el mismo confort.
- Detectores de presencia en pasillos, trasteros, garajes y escaleras. Son los sitios donde la luz se queda encendida durante horas sin que nadie se dé cuenta.
- Ilumina por zonas, no toda la estancia. Una lámpara de lectura de 5 W junto al sofá cumple mejor que la lámpara central de 40 W, y consume ocho veces menos.
- Limpia lámparas y pantallas. El polvo acumulado puede restar una parte apreciable de la luz que emite un punto, y la reacción natural es encender otro.
- Revisa la iluminación exterior. Un foco de jardín o de portal encendido toda la noche son 4.380 horas al año. Ponle temporizador o sensor crepuscular.
Dónde encaja esto en tu factura
Conviene ser honesto con las cifras. Pasar toda la casa a LED ahorra como mucho unos 36 € al año en un hogar medio. Está muy bien para una inversión de 40 € que se hace una vez.
Pero ajustar la potencia contratada puede valer 80 € y revisar la tarifa, entre 100 y 200 €. Si solo vas a hacer una cosa este mes, que no sea cambiar las bombillas. Tienes el orden completo por impacto en cómo ahorrar luz en casa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se ahorra cambiando a bombillas LED?
Alrededor de un 80 % del consumo de iluminación, que en un hogar medio son como mucho unos 36 € al año. La inversión de cambiar diez puntos de luz se recupera en menos de doce meses.
¿Gasta más encender y apagar la luz que dejarla puesta?
No con LED. Ese mito viene de los fluorescentes antiguos, cuyo arranque sí penalizaba. Un LED no tiene ese problema y su vida útil apenas se resiente con los encendidos: apaga siempre al salir de la habitación.
¿Cuántos lúmenes necesito por habitación?
Como orientación: 100-150 lúmenes por metro cuadrado en salón y dormitorios, 200-300 en cocina y baño, y 300-500 en una zona de trabajo o estudio. Repartidos en varios puntos siempre quedan mejor que concentrados en una lámpara central.
¿Los LED baratos duran menos?
Suelen tener peor disipación de calor, que es lo que en la práctica mata a un LED, y peor reproducción del color. En puntos de mucho uso —cocina, salón— compensa el LED de marca; en un trastero, cualquiera sirve.
Fuentes
- IDAE — Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía: estudios de consumo del sector residencial
- CNMC — peajes de acceso y periodos horarios de la tarifa 2.0TD
- Real Decreto 88/2026, Reglamento de suministro eléctrico (BOE)
- IDAE, SPAHOUSEC III: consumo energético, equipamiento y hábitos de los hogares, con curvas de carga horarias (2026)


