La mejor tarifa de luz con placas solares no es la que más paga por los excedentes ni la que tiene el kWh más barato: es la que deja más baja tu factura sumando las dos cosas, más la potencia y las cuotas. Y hay una regla que lo cambia todo: lo que te descuentan por la energía que viertes nunca puede superar lo que pagas en esa factura por la energía que tomas de la red. A partir de ahí, lo que sobra se pierde, salvo que tu compañía te ofrezca algo para guardarlo.
Muchas comercializadoras las anuncian como «tarifa solar», pero el nombre no garantiza nada: lo que cuenta son sus precios. Abajo tienes una calculadora para hacer la cuenta con una factura mensual tuya y, después, lo que dice la norma y lo que conviene mirar antes de cambiar.
Calculadora
¿Cuánto pagarías con cada oferta si tienes placas?
Copia de una factura tuya los días, las potencias, la energía que tomaste de la red en cada periodo y los kWh que vertiste (excedentes). Luego pon los precios de hasta tres ofertas. Viene rellenado con un ejemplo: cámbialo por tus datos.
Con una tarifa indexada o con PVPC el resultado es solo una estimación: sus precios cambian cada hora y aquí se usa un precio fijo por periodo.
Estimación de una sola factura de un mes como máximo, antes de impuestos y sin alquiler del contador. La compensación no puede superar lo que pagas por la energía de la red en ese periodo de facturación, que no puede pasar de un mes (RD 244/2019, art. 14.3): si tu factura abarca más, haz la cuenta de cada mes por separado. La compensación simplificada no reduce la potencia ni las cuotas. El importe no compensado no se resta aunque la oferta tenga batería virtual: cuánto puedes usar, cuándo y en qué depende del contrato. Haz la cuenta con una factura de verano y otra de invierno: con pocos excedentes el orden puede cambiar. Revisa también la permanencia y los descuentos temporales.
Cómo funciona la compensación de excedentes
Si viertes excedentes, puedes acogerte al mecanismo de compensación simplificada del Real Decreto 244/2019: en vez de que vendas la energía que no consumes, tu comercializadora te la descuenta de la factura. Para poder acogerte, el artículo 4.2.a exige que se cumplan todas estas condiciones:
- La energía es de origen renovable (en una casa, normalmente solar fotovoltaica).
- La potencia total de la instalación no pasa de 100 kW.
- Has firmado un contrato de compensación de excedentes.
- La instalación no cobra ningún régimen retributivo adicional o específico.
- Si hace falta un contrato para los consumos auxiliares de la instalación, es el mismo contrato de suministro de tu casa, con una única comercializadora.
El artículo 14.3 explica cómo se hace la cuenta en cada factura:
| Tu contrato | Energía que tomas de la red | Energía que viertes |
|---|---|---|
| Mercado libre | Al precio horario pactado con tu comercializadora | Al precio horario pactado con tu comercializadora |
| PVPC (tarifa regulada) | Al coste horario de la energía del PVPC | Al precio medio horario del mercado menos el coste de los desvíos |
El tope: nunca más que la energía del mes
El mismo artículo pone el límite que más afecta a tu bolsillo: el valor de los excedentes no puede superar el valor de la energía que has consumido de la red en el periodo de facturación, y ese periodo no puede ser de más de un mes. En la práctica significa tres cosas:
- La potencia no se compensa. La compensación simplificada no reduce el término de potencia ni las cuotas de servicios, viertas lo que viertas. Solo una batería virtual podría aplicarse a ellos, si sus condiciones lo permiten.
- Lo que sobra un mes no pasa al siguiente dentro de la compensación simplificada. En verano, con mucho sol y poco consumo de red, es fácil llegar al tope.
- No cobras dinero. Si te acoges a la compensación, el artículo 14.3 prohíbe usar otro mecanismo de venta. Para vender la energía hay que estar en otra modalidad, la de excedentes no acogida a compensación (art. 4.2.b), que tiene un régimen distinto.
Qué mirar en una tarifa si tienes placas
Con la regla del tope, el orden de importancia cambia respecto a una casa sin placas:
- El precio del kWh (el término de energía) que compras en las horas sin sol. Es la energía que vas a seguir tomando de la red, y la que marca hasta dónde puedes compensar. Si la oferta tiene precios por franjas, fíjate sobre todo en el de las noches y en el de la franja punta de la tarde, cuando ya no producen tus placas (horarios en franjas horarias de la luz).
- El precio de compensación. Cuanto más alto, mejor, pero solo hasta el tope: si ya llegas cada mes al límite, subirlo no te ahorra nada.
- El término de potencia. La compensación simplificada no lo reduce, así que en meses de mucho sol puede ser casi toda tu factura. Si tienes margen, ajustar la potencia contratada ahorra todo el año.
- Cuotas y servicios. Algunas ofertas de tarifa solar añaden una cuota mensual (por la batería virtual o por servicios). Súmala: 2 € al mes son 24 € al año que tienen que salir de algún ahorro.
- Permanencia y descuentos temporales. Igual que en cualquier tarifa: mira cuánto dura el precio y qué pasa si te vas antes (en tarifa fija lo explicamos con detalle).
Batería virtual: qué es y qué preguntar
La batería virtual es la respuesta comercial al tope mensual: la comercializadora guarda en euros el valor de los excedentes que no caben en el descuento de la factura y te deja usarlos en facturas posteriores. El Real Decreto 244/2019 no la contempla: es un producto que ofrece cada compañía, así que lo que valga depende de su contrato y las condiciones pueden cambiar mucho de una a otra. Antes de contratarla, pregunta:
- Si tiene cuota mensual y cuánto es.
- Si el saldo caduca y cuándo.
- A qué se puede aplicar: solo a la energía, también a la potencia o a otros suministros tuyos.
- Qué pasa con el saldo si te cambias de compañía.
- A qué precio se valoran los kWh que entran en la batería, y si es el mismo que te pagan por los excedentes.
Por eso la calculadora de arriba no resta del total el importe que no cabe en el descuento: lo muestra aparte como importe que podría convertirse en saldo, porque cuánto puedes usar depende del contrato. Si cada mes te sobra poco, una cuota fija puede costarte más de lo que guardas.
¿Cuánta energía vas a seguir comprando?
Es la pregunta que decide qué tarifa te conviene, y la respuesta está en tus propios datos, no en una media. Los kWh que tomas de la red y los que viertes aparecen en tus facturas: mira varios meses, de verano y de invierno. Si además quieres tu consumo hora a hora, puedes consultarlo en el área de clientes de tu distribuidora o en Datadis, una web que da acceso a los datos de consumo de suministros conectados a distintas distribuidoras. Con eso sabrás en qué franjas compras y cuánto viertes a lo largo del año.
Como referencia, y solo como referencia: en el estudio SPAHOUSEC III del IDAE, con hogares medios sin placas (octubre de 2021 a septiembre de 2022), cerca del 40 % del consumo cae entre las 10 y las 18 h (42 % en verano y 38 % en invierno). Una casa con placas puede cambiar sus hábitos y llevar al mediodía la lavadora, el lavavajillas o el termo, así que ese porcentaje no dice cuánto comprarás tú de la red. Lo que sí muestra es que el consumo de un hogar no se concentra en las horas de sol: hay picos a las 14 h y a las 21 h, y la noche no desaparece (lo contamos en nuestro análisis de las franjas horarias).
¿Tarifa de precio único o por franjas si tienes placas?
Depende de a qué horas compras la energía que las placas no cubren. Si la mayor parte la tomas de noche y en fines de semana y festivos (el valle de las tarifas con tres precios: punta, llano y valle), una tarifa con el valle barato puede salir mejor, aunque tenga el mediodía caro, porque a esas horas ya te abastece tu instalación solar. Si compras mucho en la franja punta de la tarde, puede ganar un precio único. No hay regla general: pon las dos ofertas en la calculadora con tu factura, o compara el efecto de las franjas en nuestra guía de discriminación horaria.
Cómo cambiar a una tarifa con compensación
El cambio de compañía es el de siempre (pasos, plazos y costes en cambiar de compañía de luz). Lo específico de tener placas es el contrato de compensación: según el artículo 14.5 del RD 244/2019, se envía a la distribuidora, directamente o a través de la comercializadora, pidiendo que se aplique. Antes de firmar, confirma por escrito que la nueva oferta compensa los excedentes, a qué precio y desde qué fecha, para no pasar una factura sin descontar los excedentes.
Si prefieres que te hagamos la cuenta con tus facturas de verano e invierno, en nuestra asesoría de energías renovables la revisamos gratis y sin compromiso.
Preguntas frecuentes sobre tarifas de luz con placas solares
¿Me pagan en dinero por los excedentes?
Con la compensación simplificada, no: te los descuentan de la factura, con el límite de lo que pagas por la energía del mes. Cobrar por vender la energía exige otra modalidad de autoconsumo: la de excedentes no acogida a compensación.
¿Qué pasa con los excedentes que no se compensan?
Dentro de la compensación simplificada se pierden, porque el saldo se calcula factura a factura. Solo se aprovechan si tu comercializadora ofrece batería virtual u otro producto parecido, con sus propias condiciones.
¿Puedo tener la tarifa regulada (PVPC) con placas?
Sí. El artículo 14.3 prevé la compensación también con PVPC: los excedentes se valoran al precio medio horario del mercado menos el coste de los desvíos. En el mercado libre, el precio lo pacta cada comercializadora.
¿La compensación descuenta el término de potencia?
No. El tope es el valor de la energía que tomas de la red en esa factura, así que la compensación simplificada no reduce la potencia ni las cuotas. Una batería virtual podría aplicarse a ellas, pero depende de sus condiciones.


